
La economista profundizó sus críticas al gobierno de Milei, aseguró que el super RIGI favorece la fuga de divisas y el extractivismo.

La economista Delfina Rossi cuestionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por el gobierno de Javier Milei y advirtió que el proyecto profundiza un modelo económico “extractivista” que beneficia a grandes corporaciones mientras deteriora las posibilidades de desarrollo nacional.
«El RIGI es el régimen de grandes inversiones. Es una política expresa anunciada por Milei que remite ventajas fiscales y cambiarias para inversiones arriba de 200 millones de dólares», explicó Delfina Rossi en diálogo con Juanka Molina y el equipo de Rompiendo moldes por Radio 750.
«Dicen que con el RIGI entran dólares, pero en realidad le da la garantía a muchas grandes corporaciones de que puedan remitir utilidades accediendo al Mercado Único Libre de Cambios», señaló.
Para Delfina Rossi, ese esquema reproduce uno de los problemas estructurales de la economía argentina. “Cuando nos quedamos sin dólares, sabemos lo que pasa: devaluaciones, dificultades para importar y encarecimiento de un montón de cosas. Y mientras tanto dicen: ‘No importa lo que le pase al pueblo argentino, a las grandes multinacionales hay que mantenerles su capacidad de fuga’”.
«Nos dejan un país roto»
La economista sostuvo que buena parte de las inversiones promocionadas por el gobierno ya estaban previstas antes del RIGI. Mencionó entre ellas proyectos vinculados a YPF, Vista Energy, la minera Exar y obras de infraestructura energética.
“Le dieron ventajas a empresas que ya tenían previsto invertir”, afirmó.
“Lo que habíamos conseguido construir como política de Estado con la recuperación de YPF abría la puerta a pensar un desarrollo nacional, una industrialización a partir de nuestros recursos naturales”, señaló.
“Nos dejan más cerca de Nigeria que de Noruega. Un país roto, donde unos pocos viven en una realidad paralela mientras el resto sigue contando las costillas entre los pobres”, agregó.
Durante la entrevista, Rossi vinculó el denominado “super RIGI” con el interés de grandes empresarios tecnológicos internacionales por desarrollar infraestructura energética y centros de datos en la Argentina.
En ese contexto mencionó al empresario estadounidense Peter Thiel, a quien definió como parte de una nueva generación de magnates que busca “reconfigurar el poder más allá de los Estados nacionales”.
“Ya no es solamente el Comando Sur o el gobierno de Estados Unidos el que viene a imponer condiciones. Ahora aparecen estos nuevos magnates que juegan a la sumisión de estados como el nuestro”, sostuvo.
“Argentina tiene potencial en hidrocarburos, energías renovables y conocimiento nuclear. Eso la vuelve muy interesante para el desarrollo de centros de datos”, afirmó.
Rossi recordó además el conflicto generado en Uruguay por la instalación de un centro de datos de Google debido al consumo de agua potable y advirtió sobre los impactos ambientales de ese tipo de proyectos.
“En Uruguay hubo resistencia porque estos centros consumen enormes cantidades de agua y energía, en países que muchas veces tienen problemas de sequía”, explicó.
“La tecnología y los datos hoy son un insumo que mueve un país, que mueve la economía y la vida cotidiana”, sostuvo. Y agregó: “Peter Thiel entiende que eso es la columna vertebral del capitalismo que está resurgiendo”.
Para Rossi, el debate alrededor del “super RIGI” excede lo económico y se relaciona con el modelo de país. “Es entregar soberanía, entregar recursos y entregarnos a nuevos señores feudales”, afirmó.
«Todo está entrelazado: la ley de glaciares, la reforma laboral, el extractivismo. Son más beneficios para unos pocos mientras el resto vive cada vez peor», concluyó Delfina Rossi.
© Grupo Agencia del Plata, todos los derechos reservados





